El yoga llegó a mi vida en el momento en el que más lo necesitaba. Trabajaba en publicidad, un mundo de mucho estrés que me tenía bloqueada tanto mental como físicamente. Además, tenía una hernia lumbar que me causaba un dolor constante. Fue entonces cuando descubrí el Bikram Yoga. Desde la primera clase sentí algo diferente: una combinación de esfuerzo, sudor y una sensación de renacer que nunca había experimentado. Poco a poco, mi espalda empezó a sanar, mi mente se despejó y entendí que el yoga no solo me estaba ayudando a moverme mejor, sino a vivir mejor.
Esa transformación me llevó a profundizar en la práctica hasta formarme como profesora certificada a través del Bikram Yoga Teacher Training, la única formación oficial reconocida internacionalmente para enseñar este método. Desde entonces, llevo casi diez años enseñando en estudios de todo el mundo: Tailandia, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Alemania y España.
En 2020 abrí The Hot Yoga Room en Mallorca, donde pude compartir esta práctica con una comunidad increíble y sumergirme en el mundo del yoga como negocio. Esa experiencia me hizo ver algo clave: la práctica tiene que ser accesible, fácil de integrar en la vida diaria. No siempre podemos ir a un estudio, pero eso no significa que tengamos que renunciar a la energía de una práctica guiada y poderosa.
Hoy, además de Bikram Yoga, ofrezco Energy Flow, una clase dinámica que combina respiración, fuerza, fluidez y activación del cuerpo, así como Yoga Prenatal, donde acompaño a futuras mamás en esta etapa especial con una práctica segura y consciente. Como madre de dos criaturas, sé lo transformador que puede ser el embarazo y cuánto puede aportar el yoga en este proceso, ayudando a conectar con el cuerpo y prepararse para el parto y la maternidad.
Ahora, además de colaborar con estudios amigos, llevo mi enseñanza al mundo online para que puedas practicar desde donde estés, con el calor y la motivación de una comunidad que vibra en la misma frecuencia.
¡Nos vemos en la esterilla, estés donde estés!